Durante tres años, mi Mercedes G-Wagon estuvo en mi mapa de sueños.
Pero no fue el mapa de sueños lo que lo manifestó. Lo que lo trajo a mi realidad 3D fue otra cosa.
Fue el proceso de manifestación que activé durante tres semanas:
Por primera vez voy a abrirte exactamente qué hice cada día.
No en teoría. No es “visualizá y esperá”.
Sino desde el proceso real.
Día por día. Paso por paso. Herramienta por herramienta.